Quiero evaporar el rocío que yace en tus labios y fundirlos en la llama de los míos.
Quiero rozar tu piel desnuda con el suspiro de mis ojos mientras gritan tu hermosura.
Quiero vivirte aunque sea un segundo, sentir tu sonrisa en mi alma y desnudar la tuya.
Quiero saberte real y pensarte eterno, conmigo, o sin mí.
Detener el tiempo y romper las manecillas del reloj al que le urge apartarnos y olvidarnos.
Quiero tenerte en mis brazos...
Y saber que no estoy soñando.
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miércoles, 17 de julio de 2013
sábado, 12 de enero de 2013
Cenizas
Estás ahí, brillante con esa mirada que promete protegerme.
No sé cómo. Me das fuerza.
Conoces mi debilidad y mi miedo.
Aprietas los ojos y te das vuelta.
¿A dónde vas?
Te sigo, no volteas, sigues caminando hacia el fondo de este pasillo gigante.
¿A dónde me llevas?
Apresuras tu paso y respiras entrecortado, aún no me explico de qué huyes así que corro tras de ti para calmarte.
¿Por qué corres?
Me recorre la angustia y la incógnita de a dónde querrás llevarme y de qué escapas.
Volteo, no hay nada ni nadie atrás.
Caigo de rodillas al piso y las lagrimas de pánico comienzan a rodar por mis mejillas.
No me llevas a ningún lado, estás huyendo de mí.
¿Qué hice?
Todo estaba bien ayer, hacía que el cielo se viera despejado pues sé que no te gustan las nubes.
Te dediqué mucho tiempo, pensé que lo estaba haciendo bien, yo me sentía bien.
Entre este imparable llanto no puedo respirar, mi mente me está ahogando, no veo nada y no puedo resp...
¿Qué pasó?
Abro lentamente los ojos y frunzo el ceño, esa luz me está cegando.
No puedo ver nada.
Hace mucho calor
¿A dónde te fuiste?
Todo comienza a tomar forma.
El fuego es abrasador, es como una llama gigantesca por todo el lugar, todo se cae a pedazos, no puedo levantarme.
¿Tú me hiciste esto?
No puedes deshacerte así de mí, ¿o sí?
El fuego está a mi alrededor, está por todos lados, no hay forma de salir, veo las cosas consumirse.
Siento un ardor inmenso, no puedo moverme.
¿Por qué me dejaste aquí?
¿Por qué huías de mí?
Grito tu nombre, el fuego me responde, es ensordecedor.
Todo se torna en cenizas, no puedo ni voltear a verme, ya no siento nada.
Todo se ha ido, lo has quemado junto conmigo.
Espero no te suceda esto.
Prefiero arder así y ver por última vez esta llama en mí que dejarla apagarse poco a poco.
La llama que creí real.
Oscuridad.
¿Qué es esto?
No puedo ver nada. No puedo sentir mi cuerpo y aun así me siento flotar.
Cerraré mis ojos, quizá sea un sueño.
<<Intentó despertar, pero no era un sueño. Sin embargo entró en un sueño infinito que la dejaba sentir de verdad, moverse en libertad y le permitió olvidar todo.
Duerme.
Vive.>>
No sé cómo. Me das fuerza.
Conoces mi debilidad y mi miedo.
Aprietas los ojos y te das vuelta.
¿A dónde vas?
Te sigo, no volteas, sigues caminando hacia el fondo de este pasillo gigante.
¿A dónde me llevas?
Apresuras tu paso y respiras entrecortado, aún no me explico de qué huyes así que corro tras de ti para calmarte.
¿Por qué corres?
Me recorre la angustia y la incógnita de a dónde querrás llevarme y de qué escapas.
Volteo, no hay nada ni nadie atrás.
Caigo de rodillas al piso y las lagrimas de pánico comienzan a rodar por mis mejillas.
No me llevas a ningún lado, estás huyendo de mí.
¿Qué hice?
Todo estaba bien ayer, hacía que el cielo se viera despejado pues sé que no te gustan las nubes.
Te dediqué mucho tiempo, pensé que lo estaba haciendo bien, yo me sentía bien.
Entre este imparable llanto no puedo respirar, mi mente me está ahogando, no veo nada y no puedo resp...
¿Qué pasó?
Abro lentamente los ojos y frunzo el ceño, esa luz me está cegando.
No puedo ver nada.
Hace mucho calor
¿A dónde te fuiste?
Todo comienza a tomar forma.
El fuego es abrasador, es como una llama gigantesca por todo el lugar, todo se cae a pedazos, no puedo levantarme.
¿Tú me hiciste esto?
No puedes deshacerte así de mí, ¿o sí?
El fuego está a mi alrededor, está por todos lados, no hay forma de salir, veo las cosas consumirse.
Siento un ardor inmenso, no puedo moverme.
¿Por qué me dejaste aquí?
¿Por qué huías de mí?
Grito tu nombre, el fuego me responde, es ensordecedor.
Todo se torna en cenizas, no puedo ni voltear a verme, ya no siento nada.
Todo se ha ido, lo has quemado junto conmigo.
Espero no te suceda esto.
Prefiero arder así y ver por última vez esta llama en mí que dejarla apagarse poco a poco.
La llama que creí real.
Oscuridad.
¿Qué es esto?
No puedo ver nada. No puedo sentir mi cuerpo y aun así me siento flotar.
Cerraré mis ojos, quizá sea un sueño.
<<Intentó despertar, pero no era un sueño. Sin embargo entró en un sueño infinito que la dejaba sentir de verdad, moverse en libertad y le permitió olvidar todo.
Duerme.
Vive.>>
viernes, 25 de mayo de 2012
Tu desnudez
Cuando estoy en casa parece que todo está bien, pero no lo está.
Quizá no sea el lugar si no en dónde puedo estar segura y el único lugar en donde puedo estarlo es en mi mente, pero al mismo tiempo es el lugar que más me aterra.
Dime por qué lloras. Dime por qué mientes. Dime por qué haces todas esas cosas.
Te miro día a día caminando por esa pequeña vereda en el valle que conecta con la vía láctea.
Podrías pasear por todo el universo a través de esa vereda, pero te quedas ahí, en ese pequeño valle.
Dices que no quieres cambiar tu mundo, no quieres explorar otros. Me diste una buena razón.
Me gustó.
Tienes todo lo que podrías desear y más.
¿Para qué alejarte de todo y obtener nada?
Tienes toda la razón.
Cuando caminas por esa pequeña vereda a lo lejos noto tu forma pensativa. Conozco bien tus gestos. Te conozco.
Hay cosas que me aterran y otras que me hacen más fuerte a la vez.
Mi mente, gran sótano en vacío, como un pozo sin fondo y a la vez como una gran azotea en la cual uno puede acercarse hacia la luna distante.
Jamás me alejaré.
Me da miedo alejarte.
¿Qué demonios estoy pensando?
Ya divagué mucho.
Me acerco a ti, sigo esa pequeña vereda. El pasto acaricia mis pies desnudos. Hay un columpio pequeño a lo lejos que nos saluda con la risa del viento. Cuando llego hacia a ti, te abrazo por la espalda, rozo suavemente tu alma con mi latir. Cuando llego a tu abdomen tu cuello se ha girado dejando tus labios desnudos en la inmensidad de mi deseo.
Los miro.
Cierro los ojos.
Sonrío.
Siento.
Sueño.
Vivo.
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